El que construyó tu casa, la que la limpia y el que cosecha lo que comes son nicaragüenses
Se dice que uno no debe gastar tanto energías OPONIENDOSE a las cosas malas como APOYANDO las cosas buenas...
Esta mañana fui invitado a un programa de radio para hablar de violencia e inseguridad.
Como por arte de mágia se metió el TLC en la conversación, las dos llamadas que entraron se refirieron a eso, en fin, cuando hablabamos de otras cosas como hidrantes y asamblea, tránsito y leyes, seguridad ciudadana y compromiso de estado (que incluye a todo el país) y la tolerancia que debemos tener cada uno de nosotros sale el TLC...
Creo que hay mucha gente con la cabeza caliente todavía, y muy caliente si se leen declaraciones como las de lavozdelpueblo.net y respetemoslapaz.org.
Ojo compas, que los extremistas (de toda ideología) es justamente de temas álgidos que se valen para jalar agua a sus molinos.
Pensemos en lo que dijo Chespirito: ya no me gusta el futbol por los fanáticos.
martes 29 de abril de 2008
¿Una Maestra o un Militar para Seguridad?
Más allá de que pueda haber una diferencia entre la percepción y la realidad en el tema de seguridad ciudadana, lo cierto es que estamos ante un problema que está dando de qué hablar … mucho en los últimos días.
Nuestro país goza de estabilidad y mejoría en otras áreas, disminución de la pobreza, mejoras en la CCSS, reducción de la deserción en escuelas y colegios y otros según las últimas estadísticas.
Pero es natural que queramos, necesitemos y exijamos mejoras en el tema de seguridad, poner coto tanto a los robos menores: “cadenazos”, robos de carteras en los autos, celulares a los peatones, hasta los robos disfrazados, como cuando al estado le cuesta el triple una tarea o edificación, la plata se pierde en el camino…. ¡Y ni hablar de las narcomafias!. La necesidad popular es que se transforme esta inseguridad ciudadana en todo lo contrario.
Hay consenso en que necesitamos mejorar las leyes en el tema de tránsito y seguridad. Pero ojo, hay que tener cuidado, porque en medio de este ambiente se pueden tomar, con la mejor intensión, caminos muy riesgosos para el país.
¿Queremos leyes mejores, que se apliquen y cumplan? O ¿queremos mano dura?... ¡hay una gran diferencia!
Sé que dolor más grande que un padre o madre puede vivir, es la pérdida de un hijo. Hace unos días escuché unas declaraciones donde una madre doliente decía: “Entre una maestra y un militar para que dirija el Ministerio de Seguridad, yo escogería al militar”, puedo entender su actitud, movida por el dolor, pero no la justifico, no justifico el uso indiscriminado de la fuerza, ni la violencia, no creo que se deba pasar por encima de las leyes para hacer justicia.
Otra declaración que en el mismo sentido me preocupó más fue la del abogado Beirute el 17 de abril diciendo en un programa de radio: "suspendamos las garantías ciudadanas por un ratito" me parece que eso, no se dice ni en broma.
Cuando se habla de estas cosas, se habla de la actitud que media las acciones, no de su apego a la ley, se está hablando casi de dar licencia de corzo a las autoridades; ¿Harían ustedes eso aunque fuera sólo por un ratito?
Ese es el mal camino de la "mano dura", muy diferente al de las buenas leyes, porque la ley, aunque sea dura es la ley. Para llegar a serlo pasa por una cantidad de discusiones donde se vieron pros y contras y eso es algo que seguimos agradeciendo a nuestro sistema democrático.
Para terminar, nunca elegiría un militar ni de ministro de seguridad ni en otro puesto, ya vimos lo ocurrido en otros países latinoamericanos, aprendamos la lección.
domingo 27 de abril de 2008
Cuando era muy pequeño, mi padre me llevó varias veces a ver películas de Cantinflas, no se si él era aficionado o si quería enseñarme algo creyendo que yo las disfrutaba, la verdad que no… al menos en ese momento.
De adulto joven tuve la oportunidad de verlo personalmente en el centro comercial “El Pueblo” y ya me interesé más por don Mario Moreno.
Hoy repaso una de sus películas y un discurso dicho hace más de 42 años, con una actualidad que hace que se me erice la piel.
Artículo viejo publicado el 1 de octubre en La Nación, guarda actualidad extrañamente
Soy usuario de Racsa. No tenía alternativa conocida, pero en La Nación del 27 de setiembre aparece una noticia que merece mayores comentarios: "Racsa persigue a ilegales", ya que contiene imprecisiones y comentarios que inducen a crear criterios falsos en los lectores. Se da a entender que el abogado de Racsa, Alejandro Lara, dice que las leyes nacionales prohíben la venta de acceso a Internet. Esto es falso. Es imposible que la ley lo prohíba si, cuando se promulgó, Internet no existía. Obviamente esto no está en la ley.
La ley en cuestión hace referencia a la comunicación "inalámbrica", pero yo utilizo Internet para leer La Nación, para leer mi correo 98 por ciento nacional y para "chatear" en un servidor de "puriticos ticos". Todo esto es "alámbrico". La inmensa mayoría del tiempo no necesito de una transmisión satelital inalámbrica.
Hace algunos años ocurrió que Racsa pretendió prohibir las máquinas de fax a menos que fueran instaladas por Racsa y propiedad de Racsa, como hacía el ICE hace muchos años con los aparatos telefónicos. Supongo que la importación "hormiga" de aparatos dio al traste con esas pretensiones o, Dios quiera que así fuera, por una interpretación más sensata del espíritu de las leyes. Racsa es hija del ICE. Respetamos al ICE, pero este atributo no es heredable.
Colaboro con varios cafés y bares Internet. En días recientes los que acceden a través del ISDN en Racsa tuvieron imposibilidad total de trabajar, con las consecuentes perdidas (que no hay a quién reclamar). Entre las múltiples llamadas de averiguación, las respuestas fueron negativas y ambiguas, generalmente corteses, pero ante la pregunta "¿Qué me sugiere hacer?" la respuesta fue "¡Diay, espere...!". ¿Se imaginará ese funcionario lo que realmente estamos esperando los usuarios de Internet?
Por otra parte, ¿cómo es que empresas contratan servicios de Racsa y los revenden más baratos? Le pagan a Racsa, obtienen utilidades y dan el mismo servicio (o mejor) que Racsa. La primera explicación que se me vino a la mente es que Racsa debe estar muy mal administrada, por lo que la noticia difundida por ellos debería ser un llamado para que sus manejos sean investigados. Cuidado con los bumeranes, que no es cierto que los usuarios aguantemos palo eternamente.
lunes 14 de abril de 2008

Christian Hess Araya
Artículo publicado en la sección "Página Quince" del diario La Nación (ver publicación original).
12 de octubre del 2007. San José, Costa Rica.
http://www.hess-cr.com/secciones/humanismo/0710natalia.shtml
En la madrugada del 7 de octubre, un hombre al que perseguían las autoridades se saltó una señal de alto y, además de herir a otros dos, mató a tres jóvenes, incluyendo a Natalia, hija de mis amigos Alejandro Trejos y Ana María Sánchez.
Naty, que conocí desde el día en que nació, era prácticamente una niña aun. Rebosante de energía, cursaba sus primeros estudios universitarios, hermosa etapa de la vida en la que, por coincidencia, fue también aquella en la que su padre, “el Flaco” y yo nos conocimos hace casi treinta años.
No puedo imaginar el dolor que atraviesa en estos momentos a la familia y amigos de Naty, pero imagino que debe ser algo similar a lo que experimenté aquel lejano día en que escuché que mi padre había muerto. Veinticuatro años después, recuerdo vívidamente esa mezcla de sentimientos: negación, clausura e impotencia. Negación, porque al principio lo invade a uno la tenue esperanza de que lo que le acaban de anunciar quizás no sea cierto; que hubo un error; que la persona fallecida en realidad es otra. Clausura, porque cuando se comprende que la desgracia sí ocurrió realmente, se siente como si una pesada puerta se cerrara sobre un capítulo de la vida, de modo que todo lo que la persona querida fue y todo lo que uno habló o no habló, o hizo o no hizo con ella, se ha tornado en definitivo e irreversible. E impotencia, porque no hay nada que se pueda hacer para volver atrás en el tiempo y cambiar lo sucedido. La sentencia es inapelable.
La crisis no es tanto vial como moral.La reacción inicial de muchos ha sido, como en otras ocasiones, pedir el endurecimiento de los controles y sanciones legales. Y no es que no haya que mejorar la normativa de tránsito, pero es que siempre he sentido que esa medida es tan solo marginalmente eficaz: cuando alguien infringe la ley, lo usual no es que se siente a leer primero La Gaceta para ver si el rigor de la pena hace que valga la pena o no asumir el riesgo de que lo pesquen y lo juzguen. Y, por supuesto, cuando lo hacen, ya es tarde.
Con su agudeza usual, quien dio primero en el clavo fue justamente el Flaco. Durante el funeral y en sus declaraciones posteriores, señaló que la cuestión no es simplemente la de una violación a las leyes de tránsito. El verdadero problema está en el grado de desprecio por los demás que caracteriza a la forma en que nos vemos unos a otros. No es un tema de semáforos inteligentes, sino de falta de inteligencia en las personas. La crisis no es tanto vial como moral. Si ese joven conductor, luego de haber golpeado primero a dos oficiales de policía, hubiese prestado oídos a la voz interior que le exigía detenerse inmediatamente, afrontar lo sucedido y no agravar su culpa huyendo, Naty y sus amigos estarían vivos. ¡Duele pensar que algo tan simple lo habría cambiado todo!
Y por eso escribo estas líneas. Para aportar aunque sea un grano de arena y machacar sobre ese mensaje que el Flaco busca transmitirnos, en toda su urgente vehemencia. Si quieren reformar la Ley de Tránsito y establecer penas draconianas, porque eso nos brindará algún sentimiento de control, pues, adelante. Quizás salve algunas vidas, no digo que no; y eso, desde luego, sería muy bueno. Pero, en cierto modo, será como poner pañitos fríos sobre la frente del enfermo. La infección real yace bajo la superficie. La verdadera enfermedad se tiene que combatir en las familias, en los centros educativos, en los templos, en los lugares de trabajo; no solo desde la Asamblea Legislativa.
Flaco y Ana: Naty en realidad no se ha ido. Tan solo se cambió de casa. Ahora está en su corazón y en sus recuerdos, donde la van a encontrar siempre viva, hermosa, joven y alegre.
sábado 12 de abril de 2008
Esta canción fue cedida por los autores (Geovanni y Ana Lucrecia) para ser usada en la campaña que iniciamos en pro de una pronta aprobación de las Reformas a la Ley de tránsito. Estas reformas por fin, a finales de diciembre del 2007, fueron dictaminadas por la comisión correspondiente.
Ahora debemos esperar a que pase el bendito TLC para que la asamblea le entre a este y otros temas que urge el país.
La canción fue distribuida entre las emisoras, que yo sepa solo la buena de Milena la pasó en el programa “La Lista” de 94.7
A todos gracias
martes 8 de abril de 2008
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