may 04 2009
El dolor no se va. Pero no es en vano.
Un grupo de padres que también nos enfrentamos a la muerte de nuestros hijos, hemos empezado a reunirnos como grupo de ayuda mutua, siguiendo los principios de RENACER.
Con la convicción de que, como dice Viktor Frankl: “El hombre que se levanta por encima de su propio dolor para ayudar a otro ser que sufre, trasciende como ser humano”.
En lugar de estarnos “viendo el ombligo” o cerrar las cortinas, apague y vámonos, hemos aceptado el imperativo ético de hacerle frente a la muerte de nuestros hijos. Tratando de ayudar a los otros y al hacerlo descubrimos que nosotros mismos somos el “otro” de aquel que es mi otro.
Nos reunimos en honor a nuestros hijos y tratamos juntos de descubrir el mensaje de amor que ellos nos han dejado. De esta manera, nuestros hijos llegan a ser nuestros maestros y no nuestros verdugos.
Y en honor a nuestros hijos, los que ya han partido y los que aun están con nosotros, nos paramos de frente a la vida y seguimos adelante. Procurando ser mejores personas, mejores padres, mejores seres humanos…
El propósito que nos une no es dejar de sufrir, porque entendemos que el sufrimiento será nuestro compañero, pero nos proponemos firmemente, NO sufrir en vano.
Juntos buscamos entender lo que nos ha pasado, en esta que llaman, la peor crisis que puede experimentar un ser humano y tratamos de encontrarle un sentido a este sufrimiento y por medio de esto volver a encontrar el sentido de la vida.
Más información en este sitio: Grupo Renacer
De paso déjenos sus comentarios.






