Ago 15 2009

No es denuncia, no es humor y menos neomitologia.

Published by under Sin Categoria

Luego de un par de denuncias que tuvieron mucho éxito en este blog sentí un poco de presión a escribir algo de ese tipo.

Escribir con un poco de humor también me gusta y no me presiona, escribir Neomitología se que gusta más y me gusta, a veces presiona positivamente.

Pero hoy decidí ser totalmente original y escribir sobre mi madre, justo hoy (no sé porqué):

Mi madre no tiene absolutamente nada que ver con el estereotipo que se refuerza estos días de una “Madre”. Mi mamá, o mamita como le decimos los amigos, hermanos y nietos (y bisnietos cuando no le dicen bi-tita), no es ni fue una madre “normal”.

No recuerdo a Mamita abrazándome, mi madre nunca me pregunto por las tareas, no me regañaba, no me daba discursos motivadores tampoco.

Mis padres se divorciaron siendo yo un niño, sólo de adulto estreché relación con mi papá.

Nunca le regalamos a mi Mama una lavadora, ni siquiera una plancha. No la llevamos a cenar para el día de la madre, ni para su cumpleaños siquiera!!! No… más bien lo celebramos en su casa. Sólo ahora que ya es mayor (que yo al menos) tratamos de hacerle menos pesadas las tareas, que no tenga que ni preocuparse por cocinar para el evento y acomodar antes y luego.

Mi mamá ha trabajado desde que tengo lucidez, puso una floristería y luego también se dedico a las “compras y ventas de garaje”.

De adolescente mi grupo de amigos le dábamos serenatas a las madres los 14 de agostos, la última serenata era en mi casa porque en la madrugada del 14-15 de agosto porque ahí estaba Mamita haciendo arreglos florales para otras madres, le dábamos serenata y ayudábamos un rato.

En la casa de mi mama siempre ha habido un cuarto para que cualquiera de sus hijos llegue, porque se divorció o simplemente porque necesita “chante”. Y nunca nos ha reprochado o discurseado.

Ella se llama Miradalva, nadie entiende su nombre (menos su apellido Correia de Mello) y a ella no le importa explicarlo 15 veces si es necesario.

Donde Mamita saben cuál es la comida preferida de cada quien, pero ella siempre come lo que le gusta.

Mira (dalva) cerró las floristerías porque las “compras y ventas” le daban más ganancia aunque tenía que trabajar sábados y domingos hasta tarde, y la entretenían más.

Nunca en 40 años la oí lamentarse, excepto un poco ahora porque ya no tiene carro.

Mi madre nunca me dijo lo “que había que hacer”, no recuerdo ni un solo regaño serio de mi Mamita. Mira nunca me obligó a nada.

Doña Miradalva de Trejos nunca me “ordenó” pero creo que me enseñó…

Mi madre hizo y yo tengo el privilegio de verla “hacer” en mi vida. Gracias Mira

Este post es mi regalo del día de la madre a Mira, a Mamita porque ella a sus 84 años (83 según ella) diariamente anda por internet.

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